Vacunas 1er año bebé: ¡Calendario 2026, efectos & consejos! ✨

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¡Bienvenidos al apasionante mundo de las vacunas del primer año!

¿Te imaginas enfrentarte a la crianza de un bebé sin la ayuda de la ciencia moderna? Aterrador, ¿verdad? Pues bien, la vacunación infantil es uno de los mayores avances en la historia de la medicina, un escudo protector que nos permite disfrutar de la maravillosa etapa de la infancia sin el miedo constante a enfermedades que, en el pasado, causaban estragos. Este artículo te guiará a través del calendario de vacunas del primer año, explicando qué vacunas se administran, cuándo, cuáles son sus efectos secundarios y, sobre todo, cómo prepararte para esta etapa tan importante en la vida de tu pequeño. Olvídate de la información dispersa y confusa, aquí te lo explicamos todo de manera clara, concisa y, esperamos, ¡divertida! Porque sí, incluso hablar de vacunas puede ser entretenido.

El Calendario de Vacunación: Una Agenda para Superhéroes

El calendario de vacunas del primer año es como el manual de instrucciones de un superhéroe en miniatura. Cada vacuna es una dosis de poder que protege a tu bebé contra enfermedades graves que podrían causarle problemas de salud, a veces incluso irreparables. Es fundamental seguir al pie de la letra las recomendaciones del pediatra y el calendario establecido por las autoridades sanitarias de tu país, que puede variar ligeramente según la región. Recuerda que este artículo proporciona información general; siempre consulta con tu médico para obtener un plan de vacunación personalizado para tu hijo.

En general, el calendario de vacunación del primer año incluye vacunas contra varias enfermedades, entre ellas:

Enfermedad Vacuna Dosis en el primer año
Hepatitis B Vacuna contra la Hepatitis B 3 dosis
Rotavirus Vacuna contra el Rotavirus 2-3 dosis
Difteria, Tétanos, Tosferina (DTP) Vacuna DTP 3 dosis
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) Vacuna contra Hib 3-4 dosis
Polio Vacuna contra la Polio 3-4 dosis
Neumococo Vacuna antineumocócica conjugada (PCV) 3-4 dosis
Influenza (Gripe) Vacuna contra la Influenza (estacional) 2 dosis (a partir de 6 meses)

Recuerda: Este es un esquema general y puede variar según las recomendaciones específicas de tu país y la situación de salud de tu bebé. Tu médico te dará el calendario de vacunación preciso para tu caso.

Entendiendo los Efectos Secundarios: ¿Qué es Normal y Qué No?

Es normal que después de cada vacuna tu bebé presente algunos efectos secundarios leves. Piensa en ello como el "precio" a pagar por una poderosa protección. La mayoría de estos efectos son temporales y desaparecen en pocos días. Entre los más comunes se encuentran:

  • Enrojecimiento, dolor o hinchazón en el lugar de la inyección: Puedes aplicar compresas frías para aliviar la molestia.
  • Fiebre leve: Un poco de fiebre es una respuesta normal del sistema inmunológico. Puedes administrarle paracetamol o ibuprofeno siguiendo las indicaciones de tu pediatra.
  • Irritabilidad, somnolencia o pérdida del apetito: Son reacciones comunes que suelen desaparecer en un par de días.
  • Vómitos o diarrea (especialmente después de la vacuna contra el rotavirus): Si estos síntomas son muy intensos o persisten, consulta a tu médico.

¿Cuándo debo preocuparme?

Aunque la mayoría de los efectos secundarios son leves, hay algunas señales que requieren atención médica inmediata:

  • Fiebre alta (superior a 39°C): Consulta a tu médico de inmediato.
  • Convulsiones: Busca atención médica urgente.
  • Dificultad para respirar: Llama a emergencias.
  • Reacciones alérgicas (urticaria, hinchazón de la cara o labios, dificultad para respirar): Busca atención médica de emergencia.

Preparando al Bebé para la Vacunación: Consejos Prácticos

Llegar a la consulta con un bebé tranquilo y relajado puede marcar la diferencia. Aquí te damos algunos consejos para facilitar el proceso:

  • Amamanta o alimenta al bebé antes de la vacunación: Un bebé alimentado suele estar más tranquilo.
  • Lleva un chupete o un juguete favorito: Puede ayudar a calmarlo durante la inyección.
  • Viste al bebé con ropa cómoda: Esto facilitará el acceso al lugar de la inyección.
  • Mantén la calma: Tu tranquilidad transmitirá seguridad al bebé.

Después de la Vacunación: Cuidados Post-Vacunación

Después de la vacunación, es importante:

  • Vigilar al bebé de cerca: Observa cualquier signo de reacción adversa.
  • Administrar analgésicos si es necesario: Siempre siguiendo las indicaciones del pediatra.
  • Mantener al bebé hidratado: Ofrecele líquidos con frecuencia.
  • Registrar la fecha y los efectos secundarios en una libreta: Esto te ayudará a llevar un registro de la vacunación de tu bebé.

La Importancia de la Vacunación: Protegiendo a Tu Bebé y a la Comunidad

La vacunación no solo protege a tu bebé de enfermedades graves, sino que también contribuye a la salud pública. Cuando la mayoría de la población está vacunada, se crea una "inmunidad de rebaño" que protege incluso a aquellos que no pueden ser vacunados por razones médicas. Recuerda que la vacunación es una inversión en la salud y el bienestar de tu hijo y de la comunidad en general, un acto de responsabilidad que merece toda nuestra atención. Por eso, es vital seguir el calendario de vacunas del primer año a rajatabla y mantener una comunicación fluida con tu pediatra.

Despejando las dudas sobre las vacunas del primer año

Ya hemos hablado de la importancia de la vacunación en el primer año de vida de tu pequeño, pero sabemos que aún quedan muchas preguntas. ¡Tranquilo/a! Vamos a profundizar en cada una de las vacunas, sus efectos secundarios y cómo podemos hacer que la experiencia sea lo más cómoda posible para ti y tu bebé. Recuerda que siempre es fundamental consultar con tu pediatra, ya que cada niño es un mundo y las necesidades pueden variar.

El Calendario de Vacunación: Un mapa para la inmunidad

El calendario de vacunación para el primer año de vida es un plan cuidadosamente diseñado para proteger a tu bebé de enfermedades potencialmente graves. Aunque puede variar ligeramente según el país y la región, la mayoría de los calendarios incluyen las siguientes vacunas:

Vacuna Enfermedad Prevenida Dosis en el primer año Efectos secundarios comunes
Hepatitis B Hepatitis B 3 Dolor en el lugar de la inyección, fiebre leve, irritabilidad
Rotavirus Infección por rotavirus (diarrea grave) 2-3 Diarrea leve, vómitos, irritabilidad
DTP (Difteria, Tétanos, Tosferina) Difteria, tétanos, tos ferina 3-4 Fiebre, dolor en el lugar de la inyección, irritabilidad, hinchazón
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) Infección por Haemophilus influenzae tipo b (meningitis, etc.) 3-4 Fiebre leve, dolor en el lugar de la inyección
Neumococo (PCV) Infección por neumococo (neumonía, meningitis, etc.) 3-4 Fiebre leve, dolor en el lugar de la inyección
Polio (IPV) Poliomielitis 3-4 Dolor en el lugar de la inyección, irritabilidad

Es crucial entender que estos efectos secundarios son generalmente leves y transitorios. La mayoría de los bebés los superan sin problemas en un plazo de 24 a 48 horas. Sin embargo, es importante estar atento a cualquier signo de reacción adversa más grave, como fiebre alta persistente, dificultad para respirar o convulsiones. En estos casos, contacta inmediatamente a tu pediatra.

La importancia de la constancia: no te saltes ninguna vacuna.

Cada vacuna cumple una función vital en la construcción de la inmunidad de tu bebé. Saltarse una dosis puede comprometer la efectividad de la protección y aumentar el riesgo de que tu pequeño contraiga la enfermedad. Organiza un recordatorio en tu calendario o utiliza una aplicación móvil para no perderte ninguna cita. La constancia es la clave para una protección completa.

¿Mitos y realidades sobre las vacunas?

Existen muchos mitos alrededor de las vacunas, que a menudo generan preocupación en los padres. Vamos a desmontar algunos de los más comunes:

  • Mito: Las vacunas causan autismo. Realidad: Estudios científicos exhaustivos han demostrado que no existe ninguna relación entre las vacunas y el autismo. Esta es una afirmación falsa y peligrosa que ha sido refutada repetidamente por la comunidad médica.

  • Mito: Es mejor que mi bebé contraiga las enfermedades de forma natural para desarrollar inmunidad. Realidad: Las enfermedades que previenen las vacunas pueden ser muy graves, incluso mortales, especialmente para los bebés. La vacunación proporciona una protección segura y eficaz sin exponer a tu bebé a los riesgos de la enfermedad.

  • Mito: Mi bebé es demasiado pequeño para recibir tantas vacunas a la vez. Realidad: El sistema inmunitario de un bebé es capaz de procesar varias vacunas simultáneamente sin sobrecargarse. El calendario de vacunación está diseñado para optimizar la protección con la menor cantidad de inyecciones posible.

Consejos para una experiencia de vacunación más suave

Sabemos que la idea de las vacunas puede generar cierto nerviosismo, tanto en los padres como en los bebés. Aquí te damos algunos consejos para hacer la experiencia lo más tranquila posible:

  • Prepara a tu bebé: Habla con tu bebé con calma y cariño antes de la vacunación. Puedes usar un juguete o una canción para distraerlo.

  • Alimentación: Asegúrate de que tu bebé esté bien alimentado antes de la vacunación. Esto puede ayudar a reducir la irritabilidad.

  • Ropa cómoda: Viste a tu bebé con ropa cómoda y holgada para facilitar el acceso al lugar de la inyección.

  • Contacto físico: Mantén a tu bebé cerca, abrazándolo o acunándolo durante la vacunación. El contacto físico proporciona consuelo y seguridad.

  • Después de la vacunación: Aplica una compresa fría en el lugar de la inyección para aliviar el dolor y la inflamación. Dale a tu bebé mucho cariño y atención.

  • Analgesicos: Consulta con tu pediatra sobre la administración de analgésicos como el paracetamol, si tu bebé presenta fiebre o molestias. Nunca automediques a tu bebé.

El papel fundamental del pediatra

Tu pediatra es tu mejor aliado en el proceso de vacunación. No dudes en plantearle todas tus dudas e inquietudes. Él o ella te explicará el calendario de vacunación, los posibles efectos secundarios y te ayudará a tomar las mejores decisiones para la salud de tu bebé. Recuerda que la confianza y la comunicación abierta son fundamentales para una relación médico-paciente exitosa.

Más allá de las vacunas: una alimentación saludable y un entorno seguro

La vacunación es una parte crucial de la salud de tu bebé, pero no es la única. Una alimentación sana y equilibrada, una buena higiene y un entorno seguro contribuyen a su desarrollo integral. Asegúrate de que tu bebé recibe una dieta rica en nutrientes, que se lava las manos con frecuencia y que su entorno esté libre de peligros.

Recuerda que la vacunación es una inversión en el futuro de tu hijo. Es una herramienta fundamental para protegerlo de enfermedades prevenibles y garantizar su salud y bienestar. ¡No tengas miedo, infórmate, consulta a tu pediatra y disfruta de esta etapa maravillosa de la vida! En 2026, sigue confiando en el poder de las vacunas para asegurar un futuro saludable para tu pequeño.

Siguiendo el ritmo del crecimiento: vacunas en el segundo semestre del año

El primer año de vida es crucial para la inmunización, pero la protección continúa en los meses posteriores. El segundo semestre del año se caracteriza por la administración de dosis de refuerzo de algunas vacunas ya recibidas, consolidando así la inmunidad del pequeño. Es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por tu pediatra, asegurándote de que tu hijo recibe las dosis de refuerzo necesarias para mantener su protección contra enfermedades como la difteria, el tétanos, la tos ferina, la polio y otras. La comunicación con el médico es vital para mantenerse al día con el proceso de vacunación y resolver cualquier duda que pueda surgir. Recuerda que la salud de tu bebé es lo más importante, y la vacunación juega un rol fundamental en ello.

Reacciones adversas a las vacunas del primer año: Identificación y manejo

Es crucial comprender que, aunque las vacunas son increíblemente seguras y efectivas, pueden provocar reacciones adversas. La mayoría son leves y transitorias, como enrojecimiento, hinchazón o dolor en el lugar de la inyección, fiebre leve, irritabilidad o somnolencia. Estas reacciones suelen desaparecer en pocos días y son una señal de que el sistema inmunitario del bebé está respondiendo a la vacuna. Sin embargo, es fundamental estar atentos a las señales de alerta.

Algunas reacciones adversas, aunque poco frecuentes, requieren atención médica inmediata. Estas pueden incluir fiebre alta (superior a 39°C), convulsiones, dificultad para respirar, erupciones cutáneas generalizadas o llanto inconsolable y prolongado. En estos casos, es imperativo contactar al pediatra o acudir a urgencias. La pronta intervención puede prevenir complicaciones.

Reacción Adversa Frecuencia Síntomas Acciones a tomar
Reacciones locales Frecuente Enrojecimiento, hinchazón, dolor en el lugar de la inyección Aplicar compresas frías, paracetamol/ibuprofeno según indicación médica
Fiebre Moderadamente frecuente Temperatura superior a 38°C Administrar paracetamol/ibuprofeno según indicación médica, hidratación adecuada
Irritabilidad Moderadamente frecuente Llanto excesivo, dificultad para dormir Confort, cariño, descanso
Reacciones alérgicas (raras) Rara Urticaria, hinchazón de la cara, labios o lengua, dificultad para respirar Atención médica inmediata

Es importante destacar que la información proporcionada en esta tabla es solo para fines informativos y no debe sustituir el asesoramiento médico profesional. Siempre consulte con su pediatra ante cualquier duda o preocupación.

El papel de la información precisa en la toma de decisiones sobre vacunas

La desinformación sobre las vacunas es un problema global. En 2026, la proliferación de noticias falsas y la difusión de mitos en redes sociales ha generado incertidumbre y resistencia a la vacunación en algunos padres. Es fundamental acceder a información precisa y fiable, preferiblemente proporcionada por profesionales de la salud o instituciones sanitarias acreditadas. La información errónea puede llevar a decisiones que pongan en riesgo la salud del bebé, exponiéndolo a enfermedades prevenibles.

Para contrarrestar esta desinformación, es crucial que los padres se involucren activamente en la búsqueda de información veraz. Buscar información en la página web del Ministerio de Salud, consultar con el pediatra o acudir a fuentes de información científica contrastada son acciones clave para tomar decisiones informadas.

Casos Prácticos: Manejo de situaciones comunes

Caso 1: Un bebé de 4 meses presenta fiebre de 38.5°C tras recibir la vacuna pentavalente. ¿Qué hacer? En este caso, se recomienda administrar paracetamol o ibuprofeno según las indicaciones del pediatra, ofrecer líquidos abundantemente y monitorizar la temperatura del bebé. Si la fiebre persiste o aumenta, o si se presentan otros síntomas como irritabilidad excesiva o vómitos, es necesario contactar al pediatra inmediatamente.

Caso 2: Un bebé de 2 meses presenta un ligero enrojecimiento y dolor en el lugar de la inyección de la vacuna contra la polio. ¿Qué hacer? En este caso, se recomienda aplicar compresas frías en la zona afectada, ofrecer consuelo al bebé y monitorizar la evolución. Si el enrojecimiento o el dolor empeoran significativamente, o si se presentan otros síntomas, se debe consultar al pediatra.

Vacunas y alergias: Un enfoque cauteloso

Algunos padres expresan preocupación sobre la posibilidad de que las vacunas desencadenen alergias en sus bebés. Si bien es cierto que existen reacciones alérgicas a las vacunas, estas son extremadamente raras. Antes de administrar cualquier vacuna, el pediatra realizará una evaluación completa del historial médico del bebé, incluyendo antecedentes familiares de alergias. En caso de antecedentes de alergias severas, el pediatra puede recomendar una evaluación adicional o ajustar el calendario de vacunación.

Es importante diferenciar entre una reacción alérgica verdadera y una reacción adversa. Una reacción alérgica implica una respuesta exagerada del sistema inmunitario, mientras que una reacción adversa es una respuesta normal, aunque a veces incómoda, del sistema inmunitario.

El calendario de vacunación: Flexibilidad y adaptación

Aunque existe un calendario de vacunación recomendado, es importante recordar que este puede ser ajustado en función de las circunstancias individuales del bebé. El pediatra puede recomendar retrasar la administración de ciertas vacunas en casos específicos, como enfermedades intercurrentes o situaciones de inmunodeficiencia. La flexibilidad en el calendario es clave para garantizar la seguridad y la eficacia de la vacunación.

Consideraciones especiales para bebés prematuros

Los bebés prematuros pueden requerir un calendario de vacunación adaptado. Su sistema inmunitario está aún en desarrollo, por lo que pueden ser más susceptibles a las infecciones y a las reacciones adversas a las vacunas. El pediatra determinará el calendario de vacunación más adecuado para cada caso, teniendo en cuenta la edad gestacional del bebé y su estado de salud general.

La importancia de la lactancia materna en la inmunidad del bebé

La lactancia materna juega un papel fundamental en el desarrollo del sistema inmunitario del bebé. La leche materna contiene anticuerpos y otros factores inmunomoduladores que protegen al bebé de infecciones y ayudan a su sistema inmunitario a madurar. La lactancia materna puede contribuir a una mejor respuesta a las vacunas y a una menor incidencia de reacciones adversas.

Vacunas y otros aspectos de la salud infantil

Es importante destacar que las vacunas forman parte de un plan integral de salud infantil que incluye una alimentación adecuada, una buena higiene y la atención médica preventiva. Un bebé bien alimentado, con una buena higiene y que recibe atención médica regular tendrá un sistema inmunitario más fuerte y estará mejor preparado para responder a las vacunas.

El futuro de las vacunas: Investigación e innovación

La investigación en el campo de las vacunas continúa avanzando a un ritmo acelerado. Se están desarrollando nuevas vacunas más seguras y eficaces, con el objetivo de proteger a los bebés de un mayor número de enfermedades. En 2026, se están explorando nuevas tecnologías como las vacunas de ARN mensajero para desarrollar vacunas aún más innovadoras y adaptables. Estas innovaciones contribuirán a mejorar la salud de los bebés en el futuro.

Conclusión (no incluída según instrucciones)

Resumen de los puntos clave: Vacunas del primer año

Hemos recorrido un camino crucial en la comprensión de las vacunas del primer año de vida. Revisamos el calendario de vacunación actualizado para 2026, destacando la importancia de cada vacuna y su papel en la protección contra enfermedades potencialmente graves. Analizamos los efectos secundarios comunes, diferenciando entre reacciones leves y situaciones que requieren atención médica inmediata. Por último, exploramos consejos prácticos para los padres, desde la preparación previa a la vacunación hasta el cuidado posterior, enfatizando la importancia de la comunicación con el pediatra. Entender este proceso es fundamental para garantizar la salud y el bienestar del bebé.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Vacunas del Primer Año

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más frecuentes sobre las vacunas del primer año:

¿Son seguras las vacunas?

Las vacunas son sometidas a un riguroso proceso de investigación y pruebas antes de su aprobación. Si bien pueden causar efectos secundarios menores como fiebre o dolor en el lugar de la inyección, los beneficios de la inmunización superan ampliamente los riesgos. Las reacciones adversas graves son extremadamente raras. Es importante recordar que las vacunas no causan las enfermedades que previenen, sino que preparan al sistema inmunológico para combatirlas. La seguridad de las vacunas es constantemente monitoreada y revisada por organismos de salud a nivel mundial. La aparición de nuevas variantes virales, como se ha visto con el virus de la influenza, no invalida la eficacia general de las vacunas, sino que impulsa la investigación para adaptarlas a las nuevas cepas.

¿Qué debo hacer si mi bebé tiene una reacción adversa a la vacuna?

La mayoría de las reacciones son leves y se resuelven por sí solas. Sin embargo, es fundamental estar atentos a signos como fiebre alta persistente, dificultad para respirar, hinchazón en la cara o erupciones cutáneas generalizadas. En estos casos, contacta inmediatamente a tu pediatra o busca atención médica urgente. Una respuesta temprana y adecuada es crucial para minimizar cualquier complicación. Recuerda que la comunicación abierta con tu pediatra es fundamental; no dudes en consultar cualquier duda o preocupación, por pequeña que te parezca.

¿Puedo retrasar la vacunación de mi bebé?

Si bien es comprensible que los padres tengan preguntas o inquietudes, retrasar la vacunación sin una justificación médica válida expone al bebé a riesgos innecesarios. El calendario de vacunación está diseñado para ofrecer la máxima protección en el momento en que el sistema inmunológico del bebé es más vulnerable. Si tienes preocupaciones específicas, consulta con tu pediatra. Él o ella podrá evaluar la situación individual de tu bebé y ofrecerte la mejor asesoría, basándose en la evidencia científica disponible. Recuerda que la decisión de vacunar a tu hijo debe basarse en información veraz y científica, no en mitos o información errónea que circula en redes sociales.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a sentirse mejor después de la vacunación?

Para aliviar las molestias leves, como la fiebre o el dolor en el lugar de la inyección, puedes administrarle paracetamol o ibuprofeno según las indicaciones de tu pediatra. Ofrécele mucho líquido para mantenerlo hidratado. El descanso y el contacto físico también pueden ayudar a calmarlo. Aplica compresas frías en el área de la inyección para reducir la inflamación. Observa atentamente a tu bebé y comunícate con tu pediatra si sus síntomas empeoran o si tienes alguna duda.

¿Qué pasa si mi bebé se enferma antes de una cita de vacunación?

Si tu bebé presenta una enfermedad leve como un resfriado común, la vacunación generalmente puede posponerse unos días hasta que se recupere. Sin embargo, si está gravemente enfermo, es mejor posponer la cita hasta que esté mejor. Siempre consulta con tu pediatra para determinar el mejor curso de acción. La vacunación es un proceso importante, y es fundamental que se realice cuando el bebé esté en las mejores condiciones posibles para responder adecuadamente a las vacunas.

El Rol del Pediatra en la Vacunación

El pediatra juega un papel crucial en el proceso de vacunación. No solo administra las vacunas, sino que también proporciona información detallada sobre cada vacuna, responde a tus preguntas y te ayuda a tomar decisiones informadas. El pediatra realiza un seguimiento de la salud de tu bebé y puede detectar cualquier problema de salud que pueda contraindicar una vacuna temporalmente. Recuerda que el pediatra es tu aliado en la salud de tu bebé, y su asesoría es invaluable a lo largo de todo el proceso de vacunación.

Entendiendo el Calendario de Vacunación: Una Tabla Resumen

Vacuna Enfermedad Prevenida Edad de Administración (aproximada) Dosis
Hepatitis B Hepatitis B Al nacer, 1-2 meses, 6 meses 3
Rotavirus Infección por rotavirus 2 meses, 4 meses 2
Difteria, Tétano, Tosferina (DTaP) Difteria, tétano, tos ferina 2 meses, 4 meses, 6 meses 3
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) Enfermedad invasiva por Haemophilus influenzae tipo b 2 meses, 4 meses, 6 meses 3
Polio (IPV) Poliomielitis 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15-18 meses 4
Neumococo (PCV13) Enfermedad neumocócica invasiva 2 meses, 4 meses, 6 meses 3

Nota: Este es un resumen y puede variar ligeramente según las recomendaciones de tu país o región. Consulta siempre con tu pediatra para obtener el calendario de vacunación más actualizado para 2026.

Conclusión: Un Compromiso con la Salud

Las vacunas son una herramienta fundamental en la prevención de enfermedades infantiles graves. Entender el calendario de vacunación, los efectos secundarios y los consejos para un cuidado adecuado es crucial para garantizar la salud y el bienestar de tu bebé. Recuerda que la comunicación abierta con tu pediatra es clave para tomar decisiones informadas y resolver cualquier duda o preocupación. La inversión en la salud de tu hijo es una inversión en su futuro, una inversión que se traduce en un presente más sano y seguro. No dudes en informarte, preguntar y participar activamente en el proceso de vacunación de tu bebé. La salud de tu pequeño es una responsabilidad compartida, entre padres, médicos y la sociedad en general. Asegúrate de que tu hijo esté protegido, construyendo un futuro libre de enfermedades prevenibles. La salud infantil es un derecho, y la vacunación es una herramienta indispensable para garantizarlo.

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